EL CALAFATE Clima
Ex Intendente de Río Gallegos

Ex Intendente de Río Gallegos

El doctor Esteban Righi es un peronista de larga data (definirlo como histórico me suena demasiado añejo). Dentro y fuera del ámbito partidario es reconocido por su capacidad en el conocimiento del derecho.
Fue integrante del Gabinete durante la efímera presidencia del Dr. Cámpora.
Lo conocí en Buenos Aires, a fines de 1976. Yo andaba golpeando puertas, intentando hacer algo por mi padre, en aquel entonces preso en el Penal Militar de Magdalena, por mandato de la Junta Militar que regía los destinos del país.
Me atendió cordialmente y me explicó que poco y nada podía hacer él en esas circunstancias. Cabe recordar que mi padre estaba incluído en la denominada: Acta Institucional, un bando de la Junta Militar que ordenaba la prisión y la investigación de sus bienes de un conjunto de dirigentes políticos de la época.
También me contó acerca de una serie de diligencias profesionales (defensas, habeas corpus, etc) a favor de muchos compañeros objeto de la persecución política de aquel entonces.
Righi, como otros abogados (tal el caso del Dr. Rafael Flores) arriesgaron no solo sus carreras sino su propio cuero en aquellos años de plomo en defensa de muchos compañeros. A diferencia, es bueno recordarlo, de otros, como Anibal Fernández, o Cristina Fernández, o Néstor Kirchner, que jamás presentaron un solo escrito, ni habeas corpus, ni cosa parecida, a favor de los presos o desaparecidos en esos años difíciles.
Andando el tiempo, Righi se convirtió el el Procurador General de la Nación.
Un buen día, un triste personaje como Amado Boudou, cuyos más brillantes antecedentes provenían de haber militado en la Ucede o de haber protagonizado estafas con viviendas en algún municipio de la costa, para tapar, como los gatos, el rastro de sus cagadas, tomó un micrófono y acusó a Righi de cualquier cosa.
Estas acusaciones sin fundamento, pero respaldadas por el silencio cómplice de la sra. Presidente de la Nación, originaron su renuncia.
Zorro viejo en esas lides, Righi comprendió que, habiendo perdido el apoyo político, más le convenía volver al ejercicio privado de su profesión.
Este oscuro personaje, Amado Boudou, a quién la historia recordará tristemente, con este accionar audaz destruyó de un plumazo uno de los pilares importantes nuestra estructura institucional.
A partir de ese momento, con la instalación de una “militante” como Gils Carbó al frente de la Procuraduría el derrumbe ha sido inevitable. Reconstituir las ruinas de la actual Procuraduría llevará años de trabajo.
Nada de esto es demasiado nuevo para los santacruceños.
Ya vimos como un Procurador General aquí en Santa Cruz, el Dr. Eduardo Sosa, fue removido haciendo desaparecer su cargo, con la complicidad de los Diputados oficialistas, ni bien intentó avanzar en alguna investigación de los negocios sucios de funcionarios del riñón del kirchnerismo. Ya vimos como desde hace una década no se cumple con la Acordada de la Corte Suprema de la Nación que ordena su reposición. Ya vimos como en su lugar fue designado un pelele como el Dr. Espinoza, más conocido por su pública aparición en los actos del Frente Para la Victoria que por el cumplimiento de sus tareas de Procurador.
Si la Justicia que se pretende para el orden Nacional es la misma que la que tenemos aquí en Santa Cruz….. pobre Argentina!!!!!!