EL CALAFATE Clima

Mapa represas”Nada de ir a los medios”, advirtió el ex hombre fuerte del gobierno en temas de Energía durante la década kirchnerista.

Lejos, muy lejos del poder que supo ostentar, Daniel Cameron, volvió a Santa Cruz y rápidamente recuperó un lugar en el funcionariato esta vez como asesor de la provincia en materia energética y en ese rol se reunió con los estancieros afectados por las represas.

En la sede de la Secretaría de Turismo, los dueños de las más de 60 estancias de las márgenes norte y sur del río Santa Cruz a las que les expropiarán las tierras para construir las represas hidroeléctricas “Nestor Kirchner” y “Jorge Cepernic”, fueron convocados a una segunda reunión con el ministro de la Producción, Harold Bark.  Allí, sin mas preámbulo, apareció el nuevo interlocutor del gobierno con los estancieros: Daniel Cameron.

Pese a ser el recurso hídrico más importante de Santa Cruz, la provincia cedió a la Nación por veinte años la totalidad de los activos derivados del contrato de venta de energía que generen las futuras represas hidroeléctricas.

A ello se suma la quita de la condición de ribereños a 48 estancieros, la duplicación de las hectáreas que originalmente se iban a expropiar, la anulación de la venta de áridos para la obra contemplada en la ley inicial y la expropiación de 200 metros de la ribera y la limitación al acceso al agua, son los puntos que mas inquietud generaron entre los superficiarios, que los llevó a reunirse en El Calafate y Río Gallegos.

Casi todos, incluidos los dueños de las estancias que viven en Comodoro Rivadavia, asistieron a la reunión. Bark y Cameron llegaron con una hora de demora, justo cuando algunos ya pensaban que era bueno momento para retirarse. Para sorpresa de muchos y antes de presentar al ex secretario de Energía, Bark reconoció que no está de acuerdo con los procedimientos de la Fiscalía de Estado para la expropiación.

 Entre cansados y malhumorados, los estancieros empezaron a interrumpir a Cameron para pedirle respuestas directas a sus inquietudes. Así, Anibal Pernas, el ex intendente de Puerto Santa Cruz (FPV), hoy propietario de Rincón Grande, le requirió que dejara los discursos para otro momento y explicara que harían con los 200 metros de cota que les quieren expropiar a todos.

 ‪En 2010, con acuerdo de los superficiarios, se sancionó la ley 3192 en la que se declaraba la utilidad pública del área Cóndor Cliff y La Barrancosa, tal como se conoce el área donde se construirán las represas. La expropiación se estimaba en 47.000 hectáreas y afectaba a 30 estancias. En septiembre de 2014 la ley se reformó, sobre tablas y sin discusión legislativa. Se duplicaron las hectáreas a expropiar y se estableció una franja de 200 metros al norte y al sur de los perilagos que se formen; además, se eliminó el artículo que le permitía a los superficiarios tener canteras y venderlas para la obra.

Así, la expropiación se duplicó y alcanzó al doble de los concesionarios quitándoles el acceso al río a lo largo de 180 kilómetros desde la Estancia Rincón Grande y Guen Aike (en el centro de la provincia) hasta la estancia Bon Accord, la primera estancia entre el Lago Argentino y el nacimiento del río Santa Cruz.  Este es uno de los puntos mas controversiales de las expropiaciones.

Cameron fue y vino en sus respuestas. Admitió que había trabajado desde nación en el andamiaje legal  de las expropiaciones pero que ahora de otro lado del mostrador comprendía otros aspectos del proceso. Garantizó que les iban a permitir el acceso al agua, pero no accedió a un cambio en la ley como le pedían a viva voz los estancieros.

Sin embargo en varias oportunidades Cameron, quien en 2014 fue desplazado de la Secretaría de Energía de la nación por orden del ministro Kicilof,  aseguró que el río no se iba a alambrar, como se había dicho en reuniones previas, según pudo reconstruir WINFO Santa Cruz a partir de testigos de la reunión.

En este punto de la controversia, uno de los productores dueño de una de las estancias mas afectadas, le inquirió a Cameron “¿por qué en lugar de expropiarnos,  no establecen una restricción al dominio de esos 200 metros y nosotros nos comprometemos a un acuerdo mediante el cual renunciamos a cualquier reclamación por daños que se produzcan dentro de esa área?”.

No hubo una respuesta cerrada a esta consulta de uno de los estancieros chubutenses. Y aquí Cameron planteó una novedad que generó aún más desconcierto entre los superficiarioss: una vez expropiadas las tierras, estas podrían ser re-compradas.

El funcionario también afirmó  que era necesario expropiar para “garantizar el tránsito biológico” y amplió que se trata de darle tránsito a “los guanacos, los ñandúes, los zorros por la costa del río y del perilago”.

Sobre el final Bark volvió a sorprender. Reveló la existencia de un nuevo estudio técnico contratado por la provincia que estaría sugiriendo que se baje la cota de las represas, dado que los cálculos actuales podrían impactar en el régimen normal del Lago Argentino y por lo tanto impactar en los glaciares. Casi nada.