EL CALAFATE Clima

Giubetich Costa

Uno lo felicita,  “yo no puedo estar totalmente contento” le responde el otro. Eduardo Costa y Roberto Giubetich se confunden en un emotivo abrazo.  Tarde del lunes, se ven por primera vez tras un amargo domingo electoral.

Río Gallegos fue  una de las responsables de la derrota del Frente Unión para Vivir Mejor, la diferencia de 15 puntos obtenida en las PASO  se redujo a la mitad.

Los triunfos en las tres ciudades mas pobladas de la provincia, Río Gallegos, Caleta Olivia, y Pico Truncado, más Las Heras y San Julián, las que en conjunto reúnen más del ochenta por ciento del padrón, no fueron suficientes para revertir  los votos que el Frente para la Victoria reunió en las restantes diez localidades.

Eduardo Costa no puede comprender cómo “en una ciudad devastada como Río Gallegos”,  el oficialismo logró remontar una caída que parecía inexorable, y achicar una distancia que finalmente resultó decisiva.

El Calafate una vez más fue una aportante implacable de votos “azules” que de a miles fueron a parar a la cosecha provincial del FPV. Para Costa no fue sorpresa, porque “el lugar en el mundo” de la Presidenta Cristina Fernández, al igual que la cuenca carbonífera son dos bastiones kirchneristas imposibles de conquistar.

El crecimiento territorial e institucional que logró con el 46 por ciento de los votos, que elevó de 2 a 9  el número de diputados de la oposición, ¿considera que es un capital que servirá de plataforma para encarar un nuevo desafío electoral?

El diputado nacional no duda. Convencido de que Mauricio Macri será el próximo Presidente, confía en que el kirchnerismo en la provincia no tendrá la misma fortaleza.