EL CALAFATE Clima

Espina negraA modo de Editorial
(pensando también en Marcela Chocobar y tantos…)

Desde que primero se demoraron en publicar y, tardíamente, se anunciaron los resultados de las elecciones nacionales y en las provincias, la política del kirchnerismo no hace otra cosa que amenazar con el fantasma Macri.
Como si llegara un dictador que se va pasar por el traste a las instituciones, o que no va a estar limitado por el contrario y los poderes.
Ellos, que se la pasan hablando de “el modelo”, “el proyecto”, prefieren un voto basado en el miedo que en los principios. En todo caso que se discrepe; pero que no se fomente el miedo; porque en realidad habla de la pobreza de argumentos que se tiene.
Durante años desde el país del norte nos metió miedo al comunismo. Lo que se atacaba en esas campañas era precisamente las falencias que el capitalismo tiene y no puede ocultar . La crisis del socialismo real sucedió por otras causas y no por las que se nos quería hacer pasar por válidas en bochornosas campañas. Pero, junto con la decisión electoral que tome la mayoría, queda un conjunto de valores que no debe caer en el olvido ni seguir enredándose en la madeja que les tramó el kirchnerismo a sus dirigentes.
El primero de ellos: el de los DERECHOS HUMANOS. No deben existir en el futuro derechos humanos de los Kirchner, ni de Macri ni de nadie. Porque ninguna bandería política debe volver a intentar el asalto de ese colectivo; y si lo intenta debe ser expulsado.
Además, es el momento de redimensionar el sentido de las palabras. Asociamos derechos humanos a los vejámenes de la dictadura, a muertes, desaparición de personas. Pero esa visión ya es parcial, precaria, se va quedando sin sentido.
Existen miles de jóvenes que son desaparecidos en democracia, sea por la trata de personas, sea por la violencia de estado, sea por la droga. Es tiempo de, precisamente, dejar de tener banderas sectoriales y contener a esa pluralidad de demandas bajo la bandera de las violaciones a los derechos humanos.
…Y en esta demanda no debe haber “hijos y entenados”. Hace pocas semanas, en plena campaña electoral, la presidente salió a pedir que se esclarezca la muerte de una militante en la capital federal. Por esos mismos días la cabeza de Marcela Chocobar rodaba por la periferia de nuestra ciudad, una funcionaria de cuarta categoría del gobierno (no del poder judicial) negaba que fuera parte del cuerpo de la chica desaparecida y, lo más grave es que importaba más la condición sexual de la víctima, que encontrar a la, o las, bestias asesinas que andan sueltas por alguna parte.
El silencio en la investigación suena muy raro; y el problema no es la víctima y sus hábitos. El problema es que hay criminales a los que no se busca o no se quiere encontrar…Y en el pasado reciente hubo muchos muertos por causas extrañas en esta provincia de los que no sabemos nada, o nos vendieron versiones delirantes.
Ya pasó toda la furia electoral, ya santa cruz volvió a votar en un sistema fraudulento, salido de una constitución ilegítima.
El Procurador Sosa seguirá cesante.
Y el pueblo deberá pensar mucho qué demanda de las autoridades: algo de plata o ser ciudadanos.
Ojo con salir como bestias hambrientas solo por “más plata” mientras seguimos teniendo un sistema de instituciones políticas corruptas ; y eso queda para “más adelante”.
Reclamar a gritos por la plena vigencia de los derechos humanos, por el esclarecimiento de todas las violaciones a la seguridad de los ciudadanos no son banderas antagónicas, ni lo debieran ser.
Si aspiramos a instituciones sólidas organicemos las demandas en un sentido plural, no discriminemos.
Pidamos por el esclarecimiento del caso Chocobar con la fuerza que reclamamos por los muertos en la dictadura. En los dos casos el estado es responsable por acción u omisión.
Hace falta ampliar los consensos sociales en esta Santa Cruz desangrada en antinomias entre “réprobos y elegidos”, ” ellos y nosotros”. Esa es tarea de la política con mayúsculas.
No sigamos haciéndonos los zonzos, no sigamos practicando ese silencio que tan contentos pone a los que quieren que nada se sepa…!