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En su primer arribo a su residencia de El Calafate Cristina Fernández en la tarde de ayer fue recibida por un centenar de militantes y simpatizantes al grito de “Cristina corazón, acá están tus muchachos para la liberación”.

La ex presidenta Cristina Kirchner ingresó por el portón que da a la calle Los Gauchos entre aplausos y cánticos. “No nos dejes solos”, le repetían los simpatizantes al tiempo que le pedían sacarse fotos, besarla y abrazarla.

Por las redes sociales el grupo “Resistiendo con aguante El Calafate” había iniciado la convocatoria para esperarla. Entre quienes llegaron hasta la puerta de su casa, se encontraban militantes de La Cámpora que se acercaron con sus banderas y familias con niños. Ella hoy subió fotos del recibimiento en la red social Twitter, en lo que es su primer tuit desde que asumiera Mauricio Macri como presidente.

La ex Presidenta llegó junto a una discreta custodia desde Río Gallegos, vestida con pantalones tipo cargo color caqui, botas, un saquito fucsia y un pañuelo al cuello al tono. Con sonrisas y alegría aceptó de buen grado tomarse fotos con los simpatizantes y se mostró sorprendida por tanto recibimiento en una ciudad que la ha tenido como habitual residente en los últimos años.

Después de las muestras de afecto, cruzó la tranquera por la que se ingresa caminando al jardín de su residencia en medio de cantos y saludos. “Preparate unos mates” le gritó entusiasmada una vecina lo que provocó las risas de la ex presidenta. Entre quienes la recibían no estaba el intendente Javier Belloni, “no fue político, fue un recibimiento espontáneo”, comentó un asistente.

Es la primera vez que Cristina Kirchner regresa a El Calafate desde que el 10 de diciembre pasado terminara su mandato y volviera a Río Gallegos en un vuelo de línea para asistir a la asunción de su cuñada Alicia Kirchner como gobernadora.

Desde entonces hasta ayer estuvo en Río Gallegos, rodeada de su familia y realizó también una breve visita a la gobernación ante la sorpresa de los empleados. Tanto ella como Carlos Zannini y Máximo Kirchner son los tres pilares fundamentales de la gestión de Alicia Kirchner, quien asumió, según su propia evaluación con una provincia con las “finanzas quebradas”.