Grasso con la mira puesta en la intendencia

RÍO GALLEGOS.- Salarios congelados desde 2015; reemplazo de empleados de planta por militantes del presidente Pablo Grasso; y la construcción de un nuevo edificio por 23 millones de pesos, son entre otras, las denuncias que realizan trabajadores del IDUV que piden ser escuchados por las autoridades.

“Nos encontramos en noviembre de 2017 y percibimos salarios del año 2015”, relata a Winfo una de las empleadas del instituto que responsabiliza a la actual gestión encabezada por Pablo Grasso por el ajuste salarial que vienen sufriendo.

“Se ha encargado de sostener esta situación en el tiempo, infinidad de veces desde diciembre de 2015 solicitamos llamado a paritarias y se ha negado de manera sistemáticamente desconociendo el pedido reiterado de ATE, desconociendo a la organización misma, y desconociendo la Ley de paritarias Provincial”, reclaman los trabajadores.

El aumento pactado en paritarias central en diciembre de 2016 no les fue abonado ni a activos ni a pasivos, “parecería un castigo por tener escalafón diferenciado de la ex 591, el Sr. Presidente del IDUV no tiene en cuenta la inflación que ahora existe, que ha destruido nuestros salarios”, cuestiona el personal.

Existen recategorizaciones mal liquidadas que están pendientes de pago hace varios meses “porque la jefa de personal ha extraviado los reclamos de los compañeros, y no los incorporó al legajo personal”, señalan.

Militancia todo servicio

Militantes reemplazan a empleados de planta

Plantean que “la mayoría de los cargos intermedios fueron cubiertos por militantes que  en su mayoría cobran a través del Municipio de Río Gallegos, son empleados de planta de la Municipalidad y su salario es mucho mayor”, sostienen,  y ponen como ejemplo “el caso de una directora de un área importante que cumple funciones en Presidencia dejando al personal de área con todo el trabajo”.

Denuncian que a los choferes “no se les provee de vehículos para los diferentes tramites dentro de la localidad, solo están cumpliendo horario, y no se los comisiona para el traslado al interior provincial”, ya que sus puestos son ocupados por militantes del presidente del organismo. En este punto advierten además que por tratarse de personas ajenas a la función, “no tienen la cobertura legal para trasladar personal”.

Otra de las anomalías que sacan a la luz los trabajadores es que para la distribución de las boletas con las cuotas del IDUV, “se contrata a monotributistas a quienes se les abona una suma que ronda los 8.000 pesos mensuales. 

Mientras tanto a “A los compañeros con años de antigüedad que son desplazados de sus tareas habituales, los confinan en oficinitas ocultas, esto sucede en la Dirección General de Promoción Social de la Vivienda, donde se tramitan los padrones de aspirantes a los diferentes planes de vivienda del Iduv, se adjudican y desadjudican viviendas, son trámites importantes para la vida de cualquier ciudadano que aspire a una vivienda social”, denuncian los empleados.

El estado del edificio es una muestra del deterioro interno

El deterioro del edificio del instituto de la vivienda se evidencia en su fachada

Sobre la calle Don Bosco el edificio con diseño moderno construido en los noventa, muestra los estragos del paso del tiempo y de la desidia de las sucesivas gestiones.

La situación edilicia en los diferentes lugares de trabajo “es deplorable”, califican los empleados.

Cuestionan la licitación de un nuevo edificio para el IDUV, con un presupuesto oficial de 23 millones de pesos, “Es una cáscara de dos plantas, no tiene divisiones interiores para oficinas, ¿será así para el llamado a otra licitación para realizar las divisiones de la oficinas?”, advierten.

Los trabajadores cuestionan que mientras ajustan sus salarios, “nos ofrecen una fiesta para el día del empleado del Instituto, ¿con qué fondos? ¿con los de las diferentes empresas que son oferentes en las licitaciones?”, se preguntan: “¿estos empresarios sacarán ese dinero de su peculio, o será parte de un acuerdo de no controlar como corresponde las obras licitadas, y ese dinero será de la obra pública en sí”, sospechan.