Por Héctor Barabino.– Una docena de funcionarios (en la foto solo aparecen diez y no doce porque no daba el lente de la cámara) delante de una pared de durlock recién pintada, ilustra un parte de prensa de gobierno anunciando la “puesta en valor” del edificio de la Caja de Previsión en 28 de Noviembre.

El montaje de la foto oculta un sistema previsional desfinanciado irresponsablemente por el gobierno, con jubilados que no cobran o lo hacen con un mes de retraso, sin aumento, maltratados por reclamar, y sin un futuro previsible en cuanto a las reglas de juego del sistema que Santa Cruz ya se comprometió ante Macri, a “armonizar” a cambio de que le financien el déficit.

Mientras los funcionarios ponen en valor paredes y techos reciclados, la Educación, la Salud, y la Justicia se devalúan dramáticamente y se hunden en pozones insondables de indiferencia y negación, sin búsqueda ni rescate.

Obra y desgracia de un gobierno que asumió hace dos años en el marco de un proyecto trunco por la derrota de la fórmula Scioli-Zannini, que desorientó a una Alicia Kirchner que nunca imaginó que le iba a tocar justo a ella experimentar con su pellejo cómo era eso de administrar con racionalidad recursos propios y sin su hermano o su cuñada del otro lado de la canilla abierta despilfarrando dispendiosos fondos públicos.

Neokeynesianismo de cartón para la foto, mientras los estudiantes de Santa Cruz están a punto de cerrar un año sin clases por conflictos fogoneados desde el gobierno y por edificios que se caen a pedazos pidiendo a gritos “la puesta en valor” de los 200 millones de pesos para mantenimiento de escuelas, que el gobierno amarrocó -en el mejor de los casos- o ya desvió hacia otros destinos valorables según la escala axiológica de algún ministro o presidente de un ente recaudador.