EL CALAFATE.- Los jardines de la Patagonia, los bordes de las rutas, las plazas, los campos, hoy estallan de lupinos coloridos que con hidalguía y belleza decoran nuestro paisaje. Un aporte científico de Winfo Santa Cruz para conocer un poco mas de estas flores que vienen por semilla y se multiplican sin cesar.

Los lupinus polyphyllus o lupinos son plantas perenne de 1,2 metros de alguna que forman grupos de varios individuos. Las plantas se cubren de espigas de colores variados: rosadas y blancas, rojas, azules, amarillas violetas que sobresalen del follaje. Ahora en verano es cuando la paleta de color estalla y despliegan todo su esplendor.

Según la guía Un jardín en la Patagonia Austral elaborada por los investigadores de la Estanción Experimental Santa Cruz del INTA ubicada en Río Gallegos la multiplicación de la especie se da mejor en primavera al aire libre o en otoño en almácigo. Cuando las plantas son grandes, recomiendan los expertos, es mejor dividirlas, ya que se empiezan a secar desde el centro.

Las varas florales suelen requerir tutores, y mientras en otoño el follaje muere completamente, en primavera renace con fuerza y nos sorprenden la variedad de los colores que resultan de semillas que da como resultado plantas muy distintas.

Según el sitio Facilísimo el nombre de lupino deriva de la palabra lupus en latín, que significa lobo. Esta planta también se llamaba ‘alubia de los lobos’, porque, en otros tiempos, las semillas o alubias ricas en proteínas y de sabor amargo, se consideraban como un alimento para los pobres. Hace unos 75 años los agricultores descubrieron el lupino dulce.