LANACION//RÍO TURBIO.- Iba a ser un tren turístico, pero pasó a la historia como el “tren fantasma” o “el tren de la corrupción”, luego de que se conociera que el Ministerio de Planificación comandado por Julio De Vido desvió más de $ 296 millones. Ahora el tren carbonero fue recuperado, y volverá a dejar su huella de humo negro en el cielo patagónico. Será el lunes cuando sea encendido por las nuevas autoridades del Yacimiento Carbonífero Río Turbio.

El proyecto inicial para el que se había presupuestado más de $ 700 millones preveía recuperar una vieja locomotora de carbón y hacer un tren turístico de 22 kilómetros entre Río Gallegos y una estancia privada. La auditoría interna y las posteriores denuncias acumularon todo tipo de irregularidades y delitos que terminaron en denuncias penales. “Logramos poner en valor el tren que había sido abandonado y que era un símbolo de la corrupción, los sobreprecios y los desmanejos de la gestión K en YCRT, y lo pusimos al servicio de la empresa”, aseguró a LA NACION Omar Zeidán, el interventor, denunciante contra De Vido, quien hoy está preso en Marcos Paz.

Hasta el momento lograron demostrar que no hay registros de cómo y en qué se gastaron decenas de millones de pesos, que falta documentación presupuestaria y contable, en tanto que detectaron pagos millonarios sin firmas autorizadas.

Entre tantos damnificados, hubo un metalúrgico, veterano de Malvinas y apasionado por las locomotoras de carbón, Gabriel Asenjo, a quien Planificación había contratado para restaurar la locomotora y los coches. Recibió la locomotora Mitsubishi japonesa segunda serie 1963, de la última camada de vapor que llegó a la Argentina, con 960 caballos de fuerza. “La recibimos en muy mal estado, la reconstruimos a su estado original, al igual que los coches de pasajeros de madera”, detalla.

Es la segunda vez que se pondrá en marcha la máquina. La primera fue en octubre de 2015, horas antes de las elecciones, cuando lo urgieron a encenderla para el acto. “Logramos que arranque, pero después nunca más la prendieron”, detalla el hombre que, con el humo, vio desaparecer la posibilidad de que el kirchnerismo le pague los meses de trabajo. Asenjo tienen un amor especial por los trenes de vapor. Reparó tres locomotoras del Tren Patagónico y la histórica Trochita, y así llegó a que lo contraten para reparar esta locomotora que veinte años después volverá a unir Río Turbio con Río Gallegos.

Durante décadas, el tren de vapor fue un símbolo del Ramal Ferroportuario Eva Perón que unía Río Turbio en la cordillera con Río Gallegos, en la costa. En el pasado llevaba el carbón hacia el puerto, ahora sólo llevará el carbón de uso social que se distribuye en las estancias, y algunos barrios sin gas. “Queremos también que este tren sea un símbolo, dejando atrás el pasado de saqueo y corrupción, y demostrando que podemos producir carbón y generar la energía que la Argentina necesita”, afirma Zeidán. El lunes, el silbato del tren volverá tras 20 años de silencio.