EL CALAFATE Clima

RAWSON.- La gobernadora Alicia Kirchmer y su par de Chubut, Mariano Arcioni, se reunieron hoy para acordar la creación de una comisión que trabajará para garantizar el acceso al agua en la región del Golfo San Jorge. A Santa Cruz la representará el ex presidente de la Caja de Previsión, Ariel Ivovich, denunciado por violencia de género por golpear a un grupo de jubiladas.

Luego de la firma del acuerdo interprovincial, Alicia Kirchner remarcó que “lo que nos interesa a nosotros es que las poblaciones tengan agua, vamos a trabajar en conjunto ambos gobiernos para solidariamente encarar este tema”, aseveró la mandataria.

Por su parte el gobernador de Chubut recalcó que “es un acuerdo histórico que será el puntapié inicial para empezar a solucionar un problema que viene de hace muchos años”.

Santa Cruz padece problemas de abastecimiento de agua potable en el flanco norte del territorio, siendo Caleta Olivia la ciudad más castigada por las permanentes roturas del acueducto del lago Muster.

La comisión promete comenzar a trabajar “con el objetivo de mantener el servicio actual y avanzar con un mejoramiento paulatino en los equipos existentes”, estará integrada por un representante de Servicios Públicos de cada provincia, más un integrante de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada de Comodoro Rivadavia, que actualmente administra el suministro de agua que provee al sur de Chubut y a la zona norte santacruceña.

La gobernadora fue acompañada por el Presidente de Servicios Públicos Sociedad del Estado (S.P.S.E), Ing. Lucio Tamburo; el Vocal del Directorio de S.P.S.E, Ariel Ivovich; y el Gerente Distrital de S.P.S.E, Juan José Naves.

Ivovich fue el funcionario que mientras se hallaba al frente de la Caja de Previsión Social, junto a su hermano agredió físicamente a jubiladas y a sus abogadas cuando fueron a notificarlo de un fallo judicial que obligaba a la provincia a efectivizar en tiempo y forma los haberes de los pasivos.

Tras la golpiza, el actual funcionario de Servicios Públicos y su hermano fueron denunciados por violencia de género, y pasaron una noche detenidos en la comisaría de Chimen Aike.